viernes, 11 de marzo de 2011

Harder, better, faster... stronger!

Hasta el segundo 0'52" parece una tomadura de pelo de video (aunque está gracioso de ver)... pero después empieza, se pone interesante... se va complicando y más tarde quieres conocer a esta persona y darle las gracias.
Ejercicio de coordinación y sincronización como pocos, de estos que deberían hacer en las escuelas o en algunos de los tests de psicomotricidad y psicología (en vez de decir 'La vaquita hace... muuuuuuuuu!!)

Canción: Harder, better, faster... stronger!
Grupo: Daft Punk





Muisheto Feroz

martes, 8 de marzo de 2011

¿Cómo se aprecia un bono? Segunda parte

Probabilidad de impago: la madre del cordero

Si entendisteis lo que es un bono y la manera de ponerle precio podéis daros una palmada en la espalda y congratularos, ya sabéis cosas como por qué una alta inflación puede suponer problemas de financiación para empresas o gobiernos (y si no aconsejo que leáis tales entradas de nuevo). Ahora bien, lo que viene a continuación es el auténtico meollo del asunto, por lo que antes de seguir os pediría que os mentalizarais, os preparéis un té o un bocata, salgáis a la calle a dar un paseo y volváis con energías renovadas. El próximo matiz en la apreciación de bonos requerirá un buen grado de concentración.

¿Listos/as? Pues vamos allá.

Hasta ahora hemos asumido que el emisor del bono realmente nos va a dar todo el dinero que promete pero, ¿hasta qué punto es esto cierto? El Tesoro de España emite bonos a 30 años (aunque los llama obligaciones), el del Reino Unido a hasta 50, ¿y cuántas cosas pueden pasar en los próximos 50 años? Tal vez en 2037 los países árabes del norte de África se alíen y le declaren la guerra a Europa. Tal vez el cambio climático destruya la huerta española. Son posibilidades remotas, difíciles de ver, pero que en un horizonte a 50 años vista no podemos descartar al 100%.

Esto significa que, por mucha confianza que tengamos en una empresa o país, tenemos que hacer cuenta del pequeño pero existente riesgo de impago, y calcular el precio del bono en función del mismo. Volvamos a nuestro ejemplo de bono a 4 años y digamos que existe una posibilidad del 0.01% de que, en cualquier momento, el emisor quiebre y deje de pagar. El primer pago de 100€ (o su equivalente de 99,50€ si contamos los cálculos anteriores) lo recibiremos con una probabilidad del 99,99%, mientras que lo perderemos con una probabilidad del 0,01%. Esto significa que en el caso medio recibiremos un pago equivalente a 99,5€ * 0,9999 = 99,49€.

El segundo pago se produce asumiendo que la compañía o estado no ha quebrado ni durante el primer pago ni durante el segundo, lo que significa una probabilidad de 0,9999 * 0,9999 = 0,9998 = 99,98% (aprox). Esto significa que el valor equivalente del segundo pago, teniendo en cuenta la probabilidad de que este ocurra, es de 0,9998 * 99€ = 98,98€. Si aplicamos estos cálculos a la totalidad de los pagos obtenemos lo siguiente:

Mes
Neto
Valor Presente (inc. inflación)
Valor Presente
(inc. inflación y riesgo)
mar-11
100,00 €
99,50 €
99,49 €
jun-11
100,00 €
99,00 €
98,98 €
sep-11
100,00 €
98,50 €
98,47 €
dic-11
100,00 €
98,00 €
97,96 €
mar-12
100,00 €
97,50 €
97,45 €
jun-12
100,00 €
97,00 €
96,94 €
sep-12
100,00 €
96,50 €
96,43 €
dic-12
100,00 €
96,00 €
95,92 €
mar-13
100,00 €
95,50 €
95,41 €
jun-13
100,00 €
95,00 €
94,91 €
sep-13
100,00 €
94,50 €
94,40 €
dic-13
100,00 €
94,00 €
93,89 €
mar-14
100,00 €
93,50 €
93,38 €
jun-14
100,00 €
93,00 €
92,87 €
sep-14
100,00 €
92,50 €
92,36 €
dic-14
10.100,00 €
9.292,00 €
9.277,14 €
Total
11.600,00 €
10.732,00 €
10.716,01 €

Por lo que el precio del bono, teniendo en cuenta inflación y probabilidad de impago, se reduce a 10.716,01€ desde los 11.600€ iniciales, ¡toma descuento!

Como os podéis imaginar, cuando un inversor trata de decidir qué bono va a comprar, tiene en cuenta estos cálculos. Es por eso que los países donde la percepción de riesgo es mayor han de ofrecer un interés más alto que compense al inversor, es decir, ha de abonar una prima por su mayor riesgo... lo cual se conoce como, precisamente, la prima de riesgo.

Lo más difícil de esto es que actúa como una espiral autoalimentada: cuanto mayor es la percepción de riesgo más tiene que ofrecer un país para financiarse, pero mayor oferta significa mayor endeudamiento, lo que a su vez significa una mayor percepción de riesgo (intuitivamente, más probable es el impago de aquel que promete 200€ contra el que promete 100€). La espiral alcanza su punto de no retorno cuando llega el momento en el que la percepción de riesgo es tal que el interés ofertado como compensación no es creíble, y por tanto no hay quien compre los bonos. Este es el punto en el que gobiernos y/o empresas han de ser rescatados.

Es posible que os estéis preguntando "si los problemas de financiación vienen de que las cuentas de los emisores no son de fiar, ¿no están los rescatadores asumiendo un riesgo que nadie quiere? ¿Es que las mismas reglas no valen para ellos?" Pues, en cierto modo, no. Los rescatadores, generalmente entidades políticas de mayor o menor orden, son al mismo tiempo los reguladores del mercado, los que escriben las reglas, y por lo tanto juegan con ventaja.

Si seguís conmigo llegados a este punto, enhorabuena, ya sabéis desde un punto de vista estrictamente matemático, de dónde vinieron los problemas de financiación de Grecia e Irlanda. Por supuesto las cuentas que manejan estos países son mucho más complejas, pero el principio básico es el mismo. He aquí la razón del máximo axioma de la industria financiera: todo está conectado, todo se basa en la confianza. Por eso cuando algunas piezas empezaron a caer y las empresas y gobiernos empezaron a desconfiar los unos de los otros se vino todo abajo.

jueves, 3 de marzo de 2011

Let's get pumped with Jimmy K

Alright, time for some exercise. We've got Jimmy Kimmel before here in El Gato Gordo when he and his girlfriend confessed each other their affairs in a rather unusual way, and he's come back with another awesome asset which could give your ribs the trip of their lives. He's basically turned himself into a gym instructor and has trained some of the hottest girls on Earth, so unbelievably hot that my pizza burned up in the oven while I was watching this.

Highly advisable to have the firemen number at a handy place, visualise at your own risk...

lunes, 28 de febrero de 2011

Regalitos desde Dublín

Tal vez como compensación a los esfuerzos del pasado jueves, Daniel nos ha traído de su viaje a Dublín esta maravilla...


Chocolate negro con sabor a Guinness. No sé cómo no se me ocurrió antes.

viernes, 25 de febrero de 2011

Misión: Colocón

23:10 GMT. Daniel, mi compañero de piso, cuelga el teléfono tras una conversación en la que combinaba risas y caras de circunstancias.

Daniel: Oh Dios mío.
Jam: ¿Qué pasa?
D: Caro me acaba de llamar, dice que viene.
J: ¡Perfecto!
D: Sí, bueno... creo que está borracha.
J: ¿Y no es bueno?
D: Sabes que tratar con gente borracha cuando tú estás sobrio es lo más coñazo del mundo. Tengo que beber y tengo que hacerlo rápido.
J: ...
D: ...
J: ...
D: ... no me gusta beber solo.
J: ...
D: ...
J: ... y quieres que nos emborrachemos contigo en menos de media hora para que puedas soportar a tu novia con mayor facilidad.
D: Correcto.
J: Juego, ¿ron?
D: Nah, prefiero vodka.
J: Ok.

miércoles, 23 de febrero de 2011

¿Cómo se aprecia un bono?

En línea con mi reciente entrada sobre lo que es un bono me gustaría dar un paso adicional y mencionar el método utilizado para ponerle precio (o  menos uno de los métodos). Como ya comenté una de las principales características de los bonos es que puede ser vendido, generando así un mercado de crédito.

Al explicar el bono ya di una idea de cómo se podía calcular el precio del mismo a partir de los flujos de dinero que vamos a recibir. Así, en el ejemplo del bono de 10.000€ al 4% trimestral con vencimiento a cuatro años vimos que el total obtenido al final serían 11.600€, y podríamos decir a priori que este es el valor del bono. Por supuesto si la compraventa se hace pasado un tiempo desde la emisión y parte de los intereses han sido ya abonados esto tendría que ser descontado del precio.

Ahora bien, la cosa no es tan sencilla. Todos sabemos que 10.000€ hoy no son lo mismo que hace 10 años, y que tampoco serán lo mismo dentro de 10. El dinero "pierde valor" con el tiempo, en el sentido de que las cosas que podemos adquirir con él son menos año tras año. Así pues, estaríamos cometiendo un error si comparáramos 10.000€ a fecha de vencimiento del bono con 10.000€ a día de hoy; tenemos que calcular el equivalente actual de esos cobros que vamos a hacer en el futuro: a esto se le llama el valor presente. Existen otros factores que afectan al valor presente del bono como puede ser el coste de oportunidad (lo que dejamos de ganar por invertir nuestro dinero en este bono y no en cualquier otro producto), pero para mantener la explicación lo más simple posible me centraré en el cálculo del valor presente según la inflación; cálculos teniendo en cuenta factores adicionales son similares.

Volvamos a nuestro bono, el de 10,000€ a 4 años con interés del 4% aplicado trimestralmente, y supongamos una inflación del 2% anual durante los próximos 4 años. Esto nos dice que el dinero que recibamos dentro de un año equivaldrá a la misma cantidad hoy menos 2%, es decir, que los 100€ que reciba en diciembre de 2011 equivalen a 98€ de hoy. Igualmente, los 100€ que reciba dentro de dos años equivaldrán a 96€ de hoy. Aplicando esta regla a todos los pagos llegamos a lo siguiente:

Mes Neto Valor Presente
Marzo 2011 100.00 € 99.50 €
Junio 2011 100.00 € 99.00 €
Septiembre 2011 100.00 € 98.50 €
Diciembre 2011 100.00 € 98.00 €
Marzo 2012 100.00 € 97.50 €
Junio 2012 100.00 € 97.00 €
Septiembre 2012 100.00 € 96.50 €
Diciembre 2012 100.00 € 96.00 €
Marzo 2013 100.00 € 95.50 €
Junio 2013 100.00 € 95.00 €
Septiembre 2013 100.00 € 94.50 €
Diciembre 2013 100.00 € 94.00 €
Marzo 2014 100.00 € 93.50 €
Junio 2014 100.00 € 93.00 €
Septiembre 2014 100.00 € 92.50 €
Diciembre 2014 10,100.00 € 9,292.00 €
Total 11,600.00 € 10,732.00 €

Es decir, que donde parece que estamos cobrando 11.600€ en realidad estamos cobrando el equivalente a 10,372€. Podemos calcular fácilmente el interés equivalente, si conseguimos una ganancia equivalente a 372 después de 4 años, significa que la tasa de ganancia anual efectiva es del 1,83%% y no del 4% como pensábamos.

La primera conclusión de esto es que, desde el punto de vista del inversor, si comparamos países con diferentes divisas y diferentes tasas de inflación y ante bonos de las mismas condiciones, estaremos haciendo una ganancia efectiva menor en aquellos países donde la inflación sea mayor, por lo que típicamente invertiremos en países de baja inflación para maximizar el rendimiento. Esto implica, desde el punto de vista del gobierno o empresa que emite el bono, que para atraer al inversor necesitará mantener una inflación baja o, si esto no es posible, ofrecer un interés mayor como compensación... y todos sabemos que ofrecer más dinero nunca es del agrado del emisor de deuda.

Y esto es solo el principio, permaneced atentos que pronto atacaremos los bonos en profundidad.