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martes, 26 de febrero de 2013

De camarero a productor: los nuevos emprendedores

Como habréis podido notar, una tónica imperante en mis últimos artículos son las historias de gente que decide agarrar el toro por los cuernos y forjar su propio futuro. Hoy quiero contaros otra historia de esas, y para mayor regocijo mío una historia que tiene como protagonista a un buen amigo mío.

Miguel Cañizares se licenció en Historia del Arte con máximas calificaciones. Después se doctoró en Museología, y después se volvió a licenciar esta vez en Comunicación Audiovisual. El mundo del arte y la cultura nunca ofreció demasiadas oportunidades, pero aún así Miguel consiguió aferrares a él con trabajos en la casa-museo de la familia Benlliure, el Museo Taurino de Valencia y Radio-Televisión Valenciana.

Fue mientras trabajaba en RTVV cuando conoció a Ana Ramón Rubio, licenciada en Comunicación Audiovisual con máster en Realización y Diseño de Formatos de TV. Al igual que Miguel, Ana consiguió ejercer su oficio en RTVV, TVE y Telecinco, aunque con similar inestabilidad.

La crisis acabó con el presupuesto público para cultura y la terrible gestión de RTVV con una reducción de plantilla, y en tales circunstancias Miguel y Ana acabaron como tantos otros españoles aceptando trabajos de camarero, de reponedor o de lo que fuera necesario para pagar las facturas. Hasta el día en que se hartaron y decidieron que "si el mundo no me da oportunidades, me las invento"; y los dos juntos se inventaron la webserie Sin Vida Propia.
Sin Vida Propia

Como cuenta la página Facebook de la serie, Sin Vida Propia narra la historia de un grupo de jóvenes que están a punto de cumplir 30 años y no saben qué hacer con su vida. El elenco incluye a Víctor Sevilla (Pornobrujas), María Albiñana (Tren de lavado), Lucía Tortosa (Ishalem, Memorias de un vampiro), Jordi Marquina (De la Nada Dame Tres -- Teatro), Irene Olmos (Qué bello es delinquir), Juan Manuel Gurillo (Casa de muñecas).

¿Qué puedes hacer para colaborar? Para empezar, hacerte fan en su página de Facebook y seguir su cuenta de Twitter. Y para continuar, lo mismo que yo, estar atento y expectante a que aparezcan los primeros capítulos.

Equipo técnico y artístico de Sin Vida Propia
Equipo técnico y artístico de Sin Vida Propia

jueves, 6 de diciembre de 2012

Reformar la sanidad... sin desmontarla

España está enferma, quiero pensar que no es de muerte. Que llevamos muchos años viviendo un sueño irrealizable es hoy evidente. Lo dijimos aquí cuando hablamos de cómo afectan los recortes a la sociedad, lo explicó a la perfección Aleix Saló con su Españistán, y hasta la militancia del PSOE lo ha admitido en su vídeo de disculpa. Nuestro castillo se construyó en al aire sin cimientos firmes, y ahora estamos pagando los desmanes de nuestro malgasto con unos recortes estremecedores, ¿pero están estos atacando a la raíz del problema? Yo creo que no.

Que había que cortar el grifo en cierto número de frentes es evidente, España despilfarra como si el mundo se fuera a acabar. Tenemos el aeropuerto de Castellón, "construido para las persona y no para los aviones". Tenemos las subvenciones al lino que no se vende. Tenemos el disparate de los coches oficiales. Tenemos la construcción de alta velocidad en rutas sin uso mientas que las rentables como al arco Mediterráneo siguen en suspense.

Por supuesto, el capítulo de los desmanes afecta también a una de las pocas cosas de las que España puede dar ejemplo a nivel mundial: la sanidad. Podemos sacar pecho de tener el índice de donantes más alto del mundo y de contar con cirujanos de relevancia mundial como el valenciano Pedro Cavadas, pero no hemos de perder vista a locuras como:
  • El nuevo hospital La Fe de Valencia, fruto del afán de "poner Valencia en el mapa" más que de cubrir necesidades médicas. Al mismo tiempo que ofrecíamos la Fórmula 1 y la Copa América, nos plantábamos con el hospital más grande de Europa.
  • El hospital de Manises, también en Valencia, construido por la Generalitat al mismo tiempo que se negociaba la cesión del Hospital Militar Vázquez Bernabéu del Ministerio de Defensa a la Generalitat. La distancia entre ambos hospitales de menos de 3km, y ahora la Conselleria de Sanitat tiene dos hospitales perfectamente funcionales uno al lado del otro: el primero, de nueva construcción y gestión privada (con algún amigo llevándose cuartos), y el segundo más antiguo pero perfectamente equipado y prácticamente en desuso.
  • El plan de desviación de fondos de Zaplana mediante la privatización de las pruebas de resonancia magnética, esta vez en Alicante, por el que se provee a la sanidad de un servicio innecesariamente más caro.
  • El uso de la sanidad como moneda electoral, como cuando el ministro Soria prometió cobertura dental universal y Solbes tuvo que pararle los pies.
Podría seguir, pero creo que lo dicho es suficiente para afirmar que en la sanidad hay un gran malgasto que se ha de atajar. Ahora bien, atajar malgasto no significa recortar gasto, significa evitar los intermediarios que se quedan con parte del dinero sin aportar ningún valor. El problema de la sanidad no son los (o las) médicos y enfermeros, son los administradores.

Son malos tiempos, pero incluso en lo turbulento de estos días estoy viendo buenas noticas. La gente, por fin, muestra su lado inconformista y decide que si el Gobierno no puede hacer las cosas bien entonces ha llegado la hora de ignorar al Gobierno. Hemos de recordar nuestros valores y aferrarnos a ellos con iniciativas como las de Yo Sí Sanidad Universal, un grupo de profesionales de la medicina que han optado por la objeción ante las nuevas medidas. He de confesar que me alegré al conocer este grupo, no por las razones que lo motivan (que ojalá no estuvieran allí), sino por la naturaleza de la reacción.

La España que queremos es posible, e iniciativas como esta lo demuestran. No es el país de la clase política, es nuestro país, y será lo que nosotros queramos que sea.



miércoles, 12 de septiembre de 2012

Rompiendo una lanza en pos de los rescates

Has vuelto de vacaciones y te has vuelto un capitalista redomado, ¿eh, Abraham? ¡No al rescate de peces gordos con el dinero de mis impuestos!

Bueno, bueno, haya calma y paz. No seré yo quien bendiga el malgasto de mis impuestos (que pago lo mío), pero sí quiero puntualizar cómo a veces criticamos acciones antes de analizarlas en profundidad. A pesar de que los rescates han sido en general impopulares (hecho explotado por gobernantes populistas), lo cierto es que están resultando tremendamente provechosos; pongamos como ejemplo las noticias sobre dos rescates en particular que aparecen hoy en la prensa: la aseguradora americana AIG y la aerolínea japonesa Japan Airlines.

Con el rescate los gobiernos estadounidense y japonés tuvieron que insuflar una gran cantidad de fondos públicos en ambas compañías, pero lo hicieron a un precio: hacerse con el control de la compañía. En el corto plazo esto evitó la sangría de pérdida de puestos de trabajo que una quiebra supondría junto con el efecto dominó que se propagaría contra otras empresas (por ejemplo, si JAL cae, todas las empresas de catering, mantenimiento, etc que son proveedoras se ven afectadas). Pero, mucho más importante, en el largo plazo y tras la reventa de estas empresas, el erario público ha obtenido beneficios en la transacción, concretamente 12 400 millones de dólares para el gobierno de EEUU y 4000 millones para el de Japón. Así pues, no solo el contribuyente no ha perdido dinero con la operación, sino que además lo ha ganado.

Evitar la quiebra de empresas, mantener puestos de trabajo e incrementar los fondos estatales, ¿se puede pedir más?

miércoles, 6 de junio de 2012

El dilema del prisionero hecho espectáctulo

Un amigo me pasa el siguiente vídeo de un programa que solían echar en el canal británico ITV. El programa se llamaba "Golden Balls" y estaba basado en el dilema del prisionero. Básicamente hay £6500 en juego por las que dos concursantes luchan; cada concursante cuenta con dos bolas, una llamada Compartir (Split) y otra llamada Robar (Steal). Ambos concursantes eligen una bola y la muestran a la vez, y las elecciones posibles determinarán el reparto de dinero:
  • Si ambos escogen Compartir, cada uno se lleva £3250. 
  • Si uno escoge Compartir y otro Robar, el que Roba se lleva todo el dinero y el que Comparte se queda con nada. 
  • Si ambos escogen Robar ambos se van con nada. 
Un ejemplo de la dinámica la podemos ver en este vídeo (en inglés).




Al margen del atractivo televisivo que pueden tener las técnicas manipuladoras de ambos concursantes, el análisis del concurso desvela interesantes efectos colaterales. Pongamos que uno quiere asegurarse ganar lo máximo posible, este sería su razonamiento:
  • Caso 1, escojo Compartir. Si el otro escoge también Compartir me llevo £3250, si el otro escoge Robar me llevo £0. Por lo que en el caso medio me llevo £1625. 
  • Caso 2, escojo Robar. Si el otro escoge también Robar me llevo £0, si el otro escoge Compartir me llevo £6500. En el caso medio me llevo £3250.
Visto esto, parecería que la opción más inteligente es ir siempre hacia Robar. Sin embargo, en el análisis anterior hemos partido de dos asunciones: la elección del otro es una variable aleatoria uniformemente distribuida (es decir, ambas opciones tienen una probabilidad de ocurrir del 50%) y el experimento se hace una sola vez. ¿Qué pasaría si el experimento se hiciera en múltiples ocasiones? ¿Si en lugar de participar una sola vez participo un gran número de veces contra diferentes concursantes?

Cuando tenemos en cuenta múltiples ocurrencias hay una manera alternativa de calcular las ganancias: tanto más ganarán los concursantes según más pierda el organizador, lo que significa que la estrategia a seguir es aquella que haga que el organizador se desprenda de la mayor cantidad de dinero posible independientemente de a manos de quién vaya ese dinero; de esta forma:
  • Caso 1, escojo Compartir. Si el otro escoge también Compartir el premio se reparte, por lo que el organizador pierde £6500. Si el otro escoge Robar se quedará con el total, por lo que el organizador pierde también £6500. De media, el organizador pierde £6500. 
  • Caso 2, escojo Robar. Si el otro escoge Compartir me quedo con la totalidad del premio, por lo que el organizador pierde £6500. Si el otro escoge también Robar nos quedamos los dos sin nada, por lo que el organizador no pierde dinero. De media, el organizador pierde £3250. 
Viéndolo así parece evidente que el organizador maximiza sus pérdidas cuando los concursantes escogen Compartir, por lo que "la comunidad de concursantes" se maximiza sus beneficios cuando los concursantes deciden compartir en lugar de robar. Ahora bien, beneficiar al conjunto solo beneficia al individuo si las ganancias del conjunto son equitativamente repartidas, y aquí es donde entra en juego la naturaleza del dilema: ¿cuán beneficioso es para un individuo formar parte de un conjunto?

Me gusta este programa porque presenta a modo de entretenimiento televisivo una pregunta social y moral muy interesante. En sociedades bien construidas el individuo se beneficia de la ganancia del conjunto, ergo es de sentido común buscar el beneficio común y no el individual. Sin embargo, cuando uno rompe la relación entre individuo y sociedad y persigue el beneficio propio en aras del global, Robar se convierte en la mejor opción.

Cuán representativo.

jueves, 31 de mayo de 2012

Pospuesto: Curso de posicionamiento web de la mano de Claudio García

ACTUALIZACIÓN: Este curso ha sido pospuesto, noticias en breve.

Una breve nota para dar a conocer un interesante curso sobre posicionamiento web impartido por Claudio García los días 9 y 16 de junio. Para aquellos no iniciados en el tema, el posicionamiento web incluye técnicas de SEO (Search Engine Optimisation u optimización para motores de búsqueda) y de SEM (Search Engine Marketing o Promoción mediante motores de búsqueda); estas técnicas son una forma de optimización de páginas web para mejorar la posición de estas en los resultados de búsqueda de los principales buscadores como Google y obtener de esa manera un incremento en el número de visitas con un potencial rendimiento económico. Cualquier persona que gestione o tenga una página web debería estar al tanto de este tipo de técnicas, por lo que aconsejo encarecidamente echarle un vistazo al siguiente enlace.

Curso de posicionamiento web

lunes, 21 de mayo de 2012

Gato gordo, gato flaco, gato urbano

De todos es sabido que soy un firme defensor de las iniciativas particulares. Suelo criticar con dureza a quien se cruza de hombros esperando que algún organismo público solucione los problemas de la sociedad, pero de la misma manera que critico tal cosa alabo cuando lo contrario sucede.

Un ejemplo de excelente iniciativa viene de parte de una amiga mía, quien enrolándose en un grupo de voluntarios y contando con la colaboración de la Universidad de Valencia trabaja un grupo de soporte para comunidades de gatos urbanos. Viviendo en una ciudad como Londres, donde no es raro cruzase con zorros por la calle, me parece una idea excelente tratar de cuidar las comunidades de fauna urbana, y si encima se trata fe felinos mejor que mejor.

Por eso quiero utilizar El Gato Gordo como caja de resonancia para la Colonia Felina del Campus Burjassot-Paterna de la Universidad de Valencia. La página web definitiva está aún en construcción, pero la comunidad ha montado una página provisional: http://www.uv.es/gatos. En ella podréis encontrar datos sobre cómo colaborar, bien en contribuciones periódicas o puntuales, y un número de cuenta donde hacer vuestras aportaciones.

Quisiera incidir en el hecho de que no hace falta ser un filántropo millonario para colaborar en estas iniciativas. Si no podéis comprometeros a una aportación periódica haced solo una, hoy, y ya habréis aportado vuestro granito de arena. Si pensáis que no tenéis suficiente dinero para aportar siquiera una vez... bueno, pensad un poco más. 5€, 1€, 20 céntimos... todo el mundo puede desprenderse de eso, la mayoría nos gastamos mucho más en cerveza. Es tan fácil como decir "hoy no tomo café después de la comida y ese euro lo uso para financiar la colonia de gatos urbanos". Pensad no solo en los gatos, sino también en esas personas que están haciendo un esfuerzo altruista y voluntario, esas personas que dedican su tiempo (y probablemente también su dinero) en aras de algo en lo que no obtendrán rédito personal alguno. Pensad en ese esfuerzo que acometen, y luego pensad si se merecen o no un simple euro.

Gracias de antemano.

miércoles, 16 de mayo de 2012

La historia desde el otro lado

Tengo ambición, lo sé. Lo que la vida me ofrece no es suficiente, tengo unas aspiraciones difíciles de satisfacer. Anhelo proyectos, logros. Anhelo prestigio y, por qué no, dinero. Anhelo algo que pueda llamar mío, algo de cuyo éxito o fracaso solo yo sea responsable. Y decido emprender.

Los inicios son duros, hace falta dinero y nadie me lo da. Los bancos me cortan el crédito y los inversores andan recelosos, así que tengo que recortar mis aspiraciones a mi presupuesto... por el momento. Exprimo cada céntimo, entre otras cosas evitando al máximo la dependencia hacia otras personas: yo me lo guiso y yo me lo como, y me paso cerca de 80 horas a la semana trabajando.

Llegan los primeros clientes, los primeros contratos. Estos marcarán tendencia, así que tiene que salir bien... si gusto volverán, si no ahuyentarán a los siguientes. Y me mato a trabajar, estoy agotado, pero no me importa porque es mi proyecto, mi vida, y lo estoy sacando adelante con el orgullo de mi sudor. Finalmente los clientes están contentos, incluso me recomiendan a otros, consigo más contratos y lo que empieza a ser cierta estabilidad en mi flujo de caja. Llega la hora de hacer algunos cambios.

Contrato a un par de empleados, los busco leales pues necesito poder contar con ellos en las horas bajas, aún no estamos para tirar cohetes. Delego en ellos parte de mis tareas pero no por ello trabajo menos horas, aprovecho el tiempo liberado para estudiar lo que ha fallado, lo que podría mejorar y hacia adónde he de virar el rumbo para asegurar el éxito. Pero poco a poco mis empleados van aprendiendo y el negocio se va asentado.

La empresa crece, ya somos unos cuantos. Justo cuando empezaba a pensar que podría bajar el ritmo y empezar a llevar un horario normal (como me recomienda el médico), veo indicios de que otros empiezan a copiar mis ideas y mi modelo de negocio. La cosa aún no es grave, pero podría serlo, y las relaciones que tanto me ha costado entablar con mis clientes podrían irse al traste. Es vital alcanzar una masa crítica, incrementar mi cartera para que la potencial pérdida de uno o más clientes no me supongan un desbarajuste económico. La zona está ya saturada y necesito expandirme a otras geografías, y eso implica oficinas nuevas, personal nuevo, productos nuevos... una inversión inmensa para la que no tengo capital. El crédito sigue siendo difícil así que decido rehipotecar mi casa para obtener el dinero necesario; si esto falla estoy en un buen aprieto, pero no quiero rendirme todavía.

La apuesta ha salido bien, nos hemos expandido a las principales ciudades del país y mi empresa ya cuenta con varios cientos de empleados, aunque la competencia empieza a ser cada vez más seria. Uno de mis empleados más antiguos ha decidido marcharse a una multinacional para crear una división que sea precisamente una copia de mi empresa... utilizando todo el conocimiento que le he dado durante estos años. Además la multinacional cuenta con unos recursos formidables: centros de operaciones de bajo coste en Chile, programadores en India, control de transacciones completamente automatizado que les permite procesar el mismo volumen que yo con la mitad de operarios... Aún tienen que ensamblar al equipo y salir a mercado, pero esto es serio, con unos costes operativos tan inferiores a los míos podrán ofrecer un precio mucho más bajo que yo y entonces será solo cuestión de tiempo hasta que esté en la calle. No veo más salida que externalizar algunas de mis operaciones a subcontratas de bajo coste y automatizar gran parte de mi trabajo manual, lo que inevitablemente implicará amortizar personal innecesario.

Los empleados se vuelven contra mí, me acusan de despidos arbitrarios. Dicen que no tengo derecho a quitarles sus puestos de trabajo, olvidándose de que si tienen trabajo es porque yo se lo di. Me llaman siervo del beneficio, a mí, que me endeudé hasta jugarme mi propia casa para sacar esta empresa adelante. Mi llaman insolidario para con la clase obrera, a mí, que trabajé como una mula arriesgando incluso mi salud para levantar esta empresa. Me llaman acomodado, a mí, que mientras veía a todos los demás sentados en el sofá esperando a que le dieran un trabajo donde le dijeran qué hacer decidí aventurarme donde nadie se había aventurado y crear un mercado nuevo. Me amenazan con la huelga, con llevar el asunto al comité de empresa. Me dicen que sus representantes les protegerán en esta vulneración de sus derechos, que no me saldré con la mía. Me dicen que son muchos y que eso les da la fuerza y la razón para luchar. Y me dicen todo esto sin darse cuenta de que están hundiendo mi empresa, mi sueño, y que con ella se hundirán todos ellos.

¿Qué hago?

lunes, 23 de abril de 2012

La otra Iglesia

Los principales sindicatos de España están que trinan, no tanto (en mi opinión) por las actuaciones del Gobierno, sino por su color. Vox pópuli es el hecho de que sindicatos y Gobierno se llevan mucho mejor cuando en Moncloa se encuentra el PSOE, y los sindicatos abrieron la caja de los truenos tan pronto como el PP alcanzó el poder y empezó a realizar sus gestiones. Al mismo tiempo que los sindicatos se alzan en rebeldía se está produciendo un exacerbamiento en los ataques contra la Iglesia Católica; la Iglesia siempre ha tenido fuertes opositores, pero este incremento de actividad en ambos frentes no es para nada casual.

Para explicar mi razonamiento vayamos atrás en el tiempo, concretamente unos 70 años atrás. Franco se declara vencedor de la Guerra Civil española y empieza a planificar cómo va a dirigir el país y, muy importante, cómo va a controlar los muchos núcleos republicanos que aún quedan. La fuerza bruta no puede durar para siempre, al menos si uno no quiere entrar en una guerra eterna, y necesita otro tipo de control, uno mucho más extendido y más arraigado en la población, algo que los vigile e influya desde la cercanía, desde la confianza. Y Franco piensa en una institución con una organización fuertemente jerarquizada y presente en todo barrio y pueblo de España: la Iglesia Católica. Con la alianza entre Franco e Iglesia el dictador se aseguró un aliado a través del cual ejercer su dominio de manera muy cercana al ciudadano.

Con el fin del régimen y la llegada de la democracia la izquierda política vuelve a tener una oportunidad, pero sabedora de la necesidad de las influencias necesita de aliados de similar calibre, y busca a otra fuerza organizada con fuerte jerarquía y con una gran y variada presencia entre los españoles... tal fuerza no existía de manera legal antes de la transición, pero los gestos liberalizadores tras la caída del régimen crearon la estructura que la izquierda necesitaba: los sindicatos, presentes en cada empresa del país y, por tanto, proporcionando los "tentáculos" de influencia que la izquierda necesita. Los sindicatos son, de esta forma, el equivalente izquierdista a la Iglesia Católica.

Es más, si analizamos las relaciones entre Gobierno, Iglesia, sindicatos y sociedad vemos muchos paralelismos. Pongamos por ejemplo los beneficios fiscales de los que goza la Iglesia Católica, como la exención de pagar el IBI (muy comentada en estos días). Para empezar habría que matizar que este no es un beneficio exclusivo de la Iglesia Católica, sino que todo inmueble destinado al ejercicio de un culto religioso está exento de pagar IBI (artículo 62 de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales); sin embargo en ningún momento se ha pedido a sinagogas o mezquitas que paguen también sus impuestos, de manera que tenemos aquí el ingrediente de discriminación injustificada que la izquierda tuvo durante el Franquismo. Pero habría que añadir, además, que los sindicatos también se benefician económicamente del favor del Gobierno: tomando datos de 2009, los dos principales sindicatos UGT y CCOO recibieron subvenciones directas del Gobierno por valor de 193 millones de euros... y esto es solo las subvenciones directas (no a sus respectivas fundaciones) y de parte del Gobierno central (no de administraciones autonómicas o municipales). Tenemos pues otro injustificado trato preferente.

Pero los beneficios de los sindicatos no acaban aquí. Si bien hoy en día es una queja común decir que los políticos no representan a la ciudadanía porque gozan de privilegios que la ciudadanía no tiene, se ve como algo perfectamente aceptable que los representantes de los trabajadores (los sindicalistas) tengan privilegios que el resto de trabajadores no tienen. Simplemente para ilustrar esta afirmación, podemos poner como ejemplo el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores, que establece que ante una situación de despido por causas objetivas (por ejemplo porque el puesto ha dejado de ser necesario para la empresa) los sindicalistas tienen preferencia a la hora de conservar el puesto... es decir, que no importa cuán incompetente uno pueda ser, si es sindicalista será el último en ser despedido. Trato similar podemos ver en un gran número de centros sanitarios o educativos donde monjas y curas han tenido una "casa franca" donde operar sin temor al despido... tenemos pues otro paralelismo en cuanto a la permanencia en el puesto de trabajo sin necesidad de demostrar habilidades.

Podría seguir, pero creo que la idea ya está clara y no quiero extenderme más de lo necesario. Derecha e izquierda son dos bandos y cada uno favorece a sus aliados, como siempre se ha hecho entre bandos. No defiendo los privilegios, pero si denuncio el criticar a uno alabando al otro... la Iglesia Católica debe reducir su influencia en un Estado aconfesional, es cierto, pero también debe hacerlo un sindicalismo egoísta que no aporta más que problemas.



martes, 3 de abril de 2012

Los grupones

O cupones de grupo. Seguro que todos habéis comprado ya uno o dos (o más). Son estas páginas tipo Groupon, o tipo livingSocial, o KGB Deals, o Wouchers, o quién sabe cuántas más hay por ahí. Llevan un tiempo entre nosotros y poco a poco se han normalizado hasta ser algo cotidiano pero, ¿os acordáis de cómo empezaron?

Al principio eran cosas normalitas. Recuerdo mi primera compra, un vale de £5 para comer en Wagamama que me costó tan solo £1 (y que motivó el artículo El marketing viral llevado a los cupones de descuento). Recuerdo que era imprescindible que un número mínimo de personas comprara el producto para que la venta se declarara válida, de esa mana se aseguraban una ganancia mínima en cada campaña.

Con el tiempo se meten más y más empresas, algunas con mucha picardía. Me topé una vez con un pase para escalar en rocódromo con un instructor dedicado a ti durante media hora y que costaba £25... cuando en cualquier sitio te cobran £5 por la entrada y, pese a no tener instructor dedicado, cualquiera de los presentes está dispuesto a ayudarte si le preguntas. Desde que vi este siempre compruebo el precio de la "oferta" con los precios de mercado, y me encuentro con frecuencia que de oferta nada.

Este tipo de páginas propició también una pequeña burbuja de empresas de ocio de lujo o de aventura. La idea era simple: los inversores pensaban que el ocio de lujo podía calar entre la rica sociedad londinense, y utilizarían los descuentos como puerta de entrada para romper la resistencia hacia el nuevo ocio. Así empezaron a aparecer descuentos en empresas que te alquilaban coches superdeportivos para conducirlos en un circuito de velocidad, descuentos en restaurante exóticos como el sudafricano Shaka Zulu, clases de vuelo o incluso de lanzamiento de hacha de guerra. Mi compañero de piso compró el de los coches, y para cuando llamó para hacer una reserva la empresa había quebrado y se tuvo que conformar con una devolución.

Y hasta hoy, que hemos llegado al punto en el que todo vale. Blanqueamiento de diente, masajes, té con champán, bronceado artificial... Durante una semana entera estuve recibiendo una oferta diaria para depilación brasileña a la cera, me dieron ganas de contestarles y decirles que no, que desistieran, que a mí las bolas me gustan peluditas.

Pero el colofón me vino ayer, la guinda del pastel: un descuento para una irrigación de colon. Porque no hay nada que me alegre más el día que comprobar las ofertas de la mañana y encontrarme una lavativa a mitad de precio. Abre el grifo y sonríe, que la bicicleta viene sin sillín.

Me pregunto qué ofertas se pueden encontrar en localizaciones un tanto más "piratas". Igual puede uno comprar dos riñones al precio de uno o contratar un matón particular durante un mes con un 40% de descuento. O uranio rebajado, ¡que me lo quitan de las manos!

viernes, 16 de marzo de 2012

El "fallo" de Loewe

Se comenta estos días en diversos medios el revuelo levantado por el último anuncio de Loewe, en el que un grupo de veinteañeros muestran su visión sobre lo que preocupa a los jóvenes de hoy. El revuelo se debe a que la visión de estos jovenzuelos viene dada por frases como "hacerse mayor es un rollo" o "estar enamorada es súper guay", cosa que difiere sustancialmente del probablemente mucho más común "tengo una carrera y un máster y no consigo encontrar trabajo ni como barrendero". Para el que no sepa de qué estoy hablando, aquí está el anuncio:



La cosa llegó a ser trending topic en la red social Twitter, y dada la crítica muchos se han apresurado a tildar la campaña como fallida, ¿pero es realmente un error? Yo creo que no, y por dos motivos.

El primero, el que mucha gente ya ha puntualizado, es que la clave de la publicidad es llegar al mayor número de personas posible, no importa por qué medios, y un anuncio viral que se convierte en tendencia es todo éxito publicitario, no importan los motivos. Un célere usuario de esta táctica es Michael O'Leiry, consejero delegado de RyanAir, quien nos sorprende de vez en cuando con sus estrambóticas propuestas de reducción de costes como hacer que los pasajeros viajen de pie, cobrar por utilizar el baño, u ofrecer porno bajo demanda durante el vuelo... ninguna de estas propuestas tiene la más remota posibilidad de ser llevada a cabo, pero todo el mundo habla de ellas y se queda con la idea de que "en RyanAir están medio locos, pero hacen lo que sea con tal de reducir costes y ofrecer vuelos baratos".

El segundo es que en toda campaña publicitaria hay un público objetivo que queremos que se sienta identificado con nuestro producto, lo cual podemos conseguir de manera indirecta haciendo que un público "opuesto" se muestre en contra de nuestro producto; algo parecido a aquello de "si votas a los demócratas gana Al Qaeda (ergo vota a los republicanos)". O, por poner un ejemplo más de casa, "si votas al PSOE-PSPV ganan los catalanistas (así que vota a PPCV)". Es una percepción común que el usuario medio en Twitter es de perfil geek, una persona muy centrada en las nuevas tecnologías e internet, mientras que las personas con una actividad social más convencional son percibidas como poseedores de una actividad digital más limitada. Con bolsos valorados en más de 1000€, es de esperar que Loewe quiera identificarse con las clases sociales convencionales (de nada vale gastarte una pasta en un bolso si no sales de casa), por lo que recibir rechazo de parte de la comunidad geek realmente contribuye a tal efecto: crear un producto "exclusivo" implica el rechazo de los estratos "no sociables", de manera que la clase "sociable" puede fácilmente diferenciarse de los geeks.

Resulta curioso cómo en los últimos años se ha venido a decir que el crecimiento digital rompe las barreras entre clases. En realidad este efecto permanece intacto, lo único que proporciona es acceso masivo a la red, y como con toda acción masiva surge la posibilidad de diferenciar "la masa" y "el resto".

miércoles, 29 de febrero de 2012

Reforma laboral: buena teoría, mala puesta en escena

La reforma laboral obrada recientemente por el gobierno ha tenido multitud de reacciones, en general negativas por parte de los trabajadores y positivas por parte de empresarios y economistas. ¿Quién tiene razón? ¿Es buena o mala esta reforma? Es buena en los principios en que se basa, pero por incompleta se ha quedado coja.

Partamos de la teoría. El trabajador español tiene por lo general una cultura económico-financiera bastante pobre. El trabajador no suele preocuparse de la fuente de su salario, simplemente del número de horas que echa al cabo del mes: he trabajado tantas horas ergo merezco tantos euros. Y, hasta cierto punto, este es un pensamiento con cierta lógica, asumiendo que el trabajo que uno hace es productivo.

Pero cuidado, cuando uno menciona la palabra "productivo" suele ofender sin quererlo a más de un trabajador, probablemente por falta de entendimiento. Para ver bien lo que queremos decir pongamos un ejemplo sencillo: un agricultor. En el campo uno puede echarle horas, arar, regar, quitar malas hierbas y un largo etcétera. Sin embargo, lo que uno obtiene al final del proceso es lo que a la santa madre tierra le da por generar, y si los métodos, el clima o la tierra no son los adecuados es posible que la producción no sea suficiente... y no hay nada que se pueda hacer al respecto, salvo pasar hambre. De manera similar, uno puede echarle horas y voluntad en el trabajo, pero si la empresa no tiene ingresos no habrá de donde pagar salarios. Es a esto a lo que me refiero con "ser productivo": tenemos que asegurarnos que nuestro trabajo genera más ingresos de los que vamos a requerir después.

Y llegamos al despido. ¿Qué sucede cuando un empleado cuesta más de lo que produce? Que no es rentable y la empresa no se lo puede permitir, siendo el despido la solución lógica. Para evitar abusos se introduce la indemnización por despido, aunque en la coyuntura actual tal "protección" está desvirtuada: empresas mantienen a empleados no porque sean útiles, sino porque despedirlos cuesta más que mantenerlos; es como mantener en casa una tele rota solo porque el servicio de recogida nos cobra.

Un argumento típico que trabajadores suelen esgrimir en este punto es que el empresario se preocupa demasiado de los beneficios... De nuevo, entramos en la falta de cultura: la empresa debe tener beneficios. Sin beneficios el empresario no tiene motivación para asumir el riesgo de crear una empresa, y sin personas con ganas de asumir tal riesgo no hay creación de empleo.

Ahora bien, hemos de ser realistas y confesar que la cultura del empresario español tampoco es la adecuada. Durante mucho tiempo hemos estado acostumbrados a basar nuestra ventaja competitiva en el precio: somos más baratos que nuestros vecinos, así que nos eligen. La política monetaria ayudaba a este fin, pues cuando aún poseíamos la peseta podíamos devaluar en momentos de crisis y de esa manera seguir siendo más baratos. Ahora bien, la globalización por una parte y la entrada en el euro por otra (con su consecuente pérdida de control sobre la política monetaria) hacen que ya no podamos vendernos como baratos; para eso ya están los países emergentes. En este punto se requiere un cambio de estrategia que vaya no hacia el "somos baratos", sino hacia el "somos caros pero lo valemos".

Así pues, aunque el trabajador debe empezar a aprender que el mérito hay que demostrarlo día tras día y no solo al firmar el contrato, el empresario tiene que empezar a buscar el rendimiento económico en base a la calidad de la producción: no se trata de hacer a los empleados rentables por costar menos, sino por producir más. El empresario español debe dejar de ser un simple mandamás que reparte órdenes o, como en algunos casos, un vendedor venido a más, y empezar a ser un gestor de personal. Debe ejercer de mentor tanto como de líder y preocuparse del desarrollo de sus trabajadores; no se trata de exigirles más resultados sin preocuparse de los medios, se trata de analizar su fuerza humana y estudiar en qué maneras puede potenciarla.

Es por esto que considero que la reforma laboral está coja atacando solo la parte del empleado caro dejando intacta la del empresario desconectado de su entorno, corriendo el riesgo de que dicha reforma no sea sino un ejercicio de futilidad. No basta con abaratar el despedido, hay que analizar las causas por las que una empresa puede necesitar despedir gente. ¿Es porque ha caído la demanda? Tomemos medidas para fomentar la internacionalización. ¿Es porque falta crédito? Enseñemos a nuestras empresas a ser financieramente autosostenibles o fomentemos las redes de inversores privados. ¿Es porque la producción ha caído? Fomentemos la formación interna como elemento de inversión corporativa.

Mucho cuidado con centrarnos solo en el coste. Ahora somos europeos, formamos parte del primer mundo, nuestra economía se basa en el sector servicios... Y si los servicios son caros hemos de hacer que valgan la pena, no simplemente abaratarlos.

viernes, 10 de febrero de 2012

La verdadera naturaleza de la banca

Al vivir en Londres me entero bien poco de lo que suele suceder en la televisión española, pero por suerte hay quien me avisa cuando hay un reportaje digno de ver. Marta Ortells me contaba hace poco que Jordi Évole había dedicado una edición a la banca en su Salvados y, como ex-empleado de un banco que soy, pensó que podría interesarme (y acertó). El reportaje en sí (disponible aquí) me parece interesante y veraz. No tengo clara la opinión de Sampedro sobre el fin del capitalismo; no lo niego, simplemente no sé si estoy de acuerdo o en desacuerdo; aunque comparto la visión ofrecida de la banca: no importa el cliente ni el empleado, importa única y exclusivamente el beneficio... pero con matices.

El problema que veo en la banca no es que los actuales directivos sean malvados o avariciosos, el problema no lo veo en las personas, sino en la naturaleza del negocio en sí. Comparémoslo con otro tipo de negocio. Supongamos que te quieres comprar una cámara digital, existen diferentes parámetros en los que te puedes fijar: resolución de la foto, tratamiento del color, zoom óptico o digital, duración de la batería, tamaño... y, por supuesto, precio. Diferentes personas pondrán diferente énfasis en los distintos aspectos de la cámara, de manera que el comprador Antonio podrá alcanzar el mismo nivel de satisfacción que el comprador Bernardo aún suponiendo que ambos desembolsen una cantidad de dinero significativamente diferente. Y, tras la compraventa, ambos los compradores y los vendedores van a ganar: el comprador obtiene la cámara que quería y podrá tomar fotografías con ella y el vendedor obtiene el dinero que pretendía, todos contentos.

Ahora bien, el caso de la cámara funciona porque, en esencia, estamos hablando del intercambio de dos bienes distintos: la cámara y el dinero. En el negocio de la banca, sin embargo, solo existe un bien, el dinero. No existen otros parámetros que utilizar en la comparación aparte del precio, si quiero una hipoteca me voy a quien me pida menos, si quiero un depósito me voy a quien me dé más. Pero, además, ¡el hecho de que solo exista un bien hace que no pueda haber dos ganadores como en el caso de la cámara! Si yo obtengo una hipoteca más barata es porque el banco ha accedido a ganar menos dinero conmigo, si adquiero un depósito con menos rentabilidad el banco obtiene mayores beneficios. Mi ganancia es la pérdida del banco y viceversa, lo que hace que el comercio bancario se base en un axioma simple y único: arrambla con lo que puedas, pues lo que no ganes tú lo ganará otro.

Tal vez la causa de todo este embrollo no sea solo que la banca es intrínsecamente dura, sino que hasta ahora el público general no había entendido su naturaleza. Ahora la gente sabe que, cuando va al banco, no importa lo que el banquero le diga: el cliente está solo en su defensa y tiene que mirar por su beneficio, pues el banco hará lo propio... no hay favores cuando se trata de dinero.

sábado, 21 de enero de 2012

Emigración por deseo

Como muchos de nuestros lectores y lectoras saben (algunos incluso por experiencia propia), la falta de oferta laboral en España está llevando a muchas personas a emigrar. Este hecho es en general visto como algo malo, una lacra de nuestra mala situación económica, e incluso los medios lo presentan como un gran daño causado por esta crisis por la que pasamos.

Ahora bien, ¿es realmente la emigración tan mala? ¿O la estamos más bien demonizando? Está claro que, cuando la situación personal de uno fuerza a emigrar como única opción, uno no puede alegrarse demasiado, pero eso no significa que emigrar no tenga sus beneficios. Es más, desde mi punto de vista, estos beneficios son tan grandes que la emigración debería ser contemplada no solo como último recurso, sino como objetivo para el desarrollo personal y profesional.

Algunos de los beneficios que se me pasan por la cabeza son:

- Idioma. No se trata simplemente del inglés, que lo desarrollaremos en mayor o menor medida casi en cualquier país que visitemos, sino del idioma local del país que visitemos (francés, alemán, chino...). Aún si emigramos a un país hispanohablante aprenderemos los diferentes usos del español, cosa que nos ayudaría a entender mejor a nuestros parientes al otro lado del Atlántico.

- Diversidad. En España tenemos unos fuertes vínculos familiares que hacen que rara vez queramos abandonar nuestra localidad de nacimiento. Pero también hace que, quitando Madrid y Barcelona, las ciudades españolas sean muy poco diversas. Cuando en tu día a día integras todas las culturas tu mente se abre a ideas inesperadas. Cuando vivía en Valencia me creía el más cosmopolita por salir con una chica de Castellón (¡de otra provincia!). Algo mágico sucede cuando ves como perfectamente corriente trabajar con un polaco con jefe nigeriano, vivir con un australiano y salir de fiesta con una vietnamita; el mundo, de pronto, es mucho más pequeño.

- Gobierno. Diferentes países son gobernados de diferente manera, y vivir estas otras formas te hace pensar. Por un lado, te ves expuesto a políticas que acostumbrabas a rechazar frontalmente en tu país de origen pero que al experimentar personalmente descubres que no son tan malas como pensabas. Por otro lado, te das cuenta de que algunas de las medidas que criticabas en tu propio país son realmente ejemplares, pues otros países las llevan mucho peor.

- Individualismo. Se suele decir que en España somos muy sociables, aunque tras mi experiencia en el exterior yo creo que somos más bien gregarios. Basamos nuestra vida social principalmente en un grupo más o menos constante de amigos y rara vez nos aventuramos fuera de él. Es más, rara vez acometemos una actividad social en solitario: ¿alguno de vosotros ha dicho alguna vez algo como "me encantaría apuntarme a clases de piano pero no tengo con quien ir"? Cuando uno va al extranjero lo hace normalmente solo (o sola), maximizando su crecimiento personal; es bueno tener gente con quien compartir buenas experiencias, pero más bueno es no necesitar compañía como requisito.

- Emprendedurismo. Marchar al extranjero ya es una actividad emprendedora en sí misma, es una búsqueda de experiencias. Pero, además, en el extranjero probablemente conocerás a gente que han tomado el mismo camino por motivaciones similares: carrera, oportunidades, cultura, idioma... Estas personas con grandes inquietudes son normalmente el mejor punto de partida para proyectos emprendedores.

- Ideas. Gran parte de las mejores ideas han sido ya obradas en alguna parte del mundo, pero aún no han llegado a España. Salir, descubrir, volver e implementar sigue siendo una de las mejoras formas de innovar. Puede que la gastronomía sudafricana tenga grandes oportunidades en el paladar español. Puede que el mobiliario urbano típico de Buenos Aires tenga un tremendo potencial en Madrid. Viajar y explorar sigue siendo la mejor forma de obtener nuevas ideas, el mundo siendo un gran laboratorio del que aprender.

En resumen, la emigración es una excelente (y denostada) fuente de conocimiento y desarrollo, algo que todo el mundo debería vivir. Personalmente, creo esta crisis debería ser considerada no la desafortunada causa que está obligando a muchas personas a emigrar, sino una gran oportunidad para que españoles y españolas descubramos este recursos tan desaprovechado.

viernes, 16 de diciembre de 2011

No al impuesto al patrimonio. Sí al impuesto de sucesiones

El reciente cambio de signo en el gobierno central y la actual coyuntura económica (expresión que, por otra parte, se ha convertido en sinónimo de "agárrate que viene curva") sugieren una inminente modificación del sistema impositivo español. Entre las muchas propuestas destacan las respaldas por la doctrina "que paguen los ricos" que sugieren cargar los patrimonios altos para redistribuir la riqueza; sensible como esto puede parecer, quiero motivar al lector a tener en cuenta ciertos aspectos antes de apoyar una opción u otra.

Como establece la carta de los derechos humanos, todos nacemos iguales. Ahora bien, y esto es importante, la famosa declaración no dice que seamos iguales, solo que nacemos tal, lo cual no es incompatible con una diferenciación individual en base a méritos propios.

Así pues, supongamos que dos personas parten de una misma base: mismas oportunidades, mismos recursos, mismas ayudas... La persona A decide aprovechar esas oportunidades al máximo, ahorrar continuamente parte de lo ganado, luchar por ascensos y subidas de sueldo. La persona B se conforma con lo mínimo y decide disfrutar de lo ganado sin ahorrar ni un ápice. La persona A acabará generando un patrimonio que le permitirá una vida mucho más holgada que la persona B, creando una condensación de riqueza relativa (el patrimonio de A es significativamente mayor que el de B).

Bajo el principio de la distribución de la riqueza ("que paguen los ricos"), deberíamos gravar el patrimonio de A para compensar la pobreza relativa de B, pero esto sería doblemente injusto. Primero porque estaríamos penalizando los esfuerzos de A y premiando el conformismo de B. Y segundo porque estaríamos gravando los rendimientos de A dos veces: primero cuando obtiene su dinero (a través del IRPF) y luego otra vez por el mero hecho de no gastarlo; es más, a cada año sucesivo que A no consuma su patrimonio volverá a pagar su tasa al Estado, pagando nuevamente por el mismo concepto. Es por esto que el impuesto al patrimonio debería ser abolido en todas sus formas.

Ahora bien, soy consciente de que hay un componente de mi argumento que puede fallar en muchos casos: la asunción de que A y B parten de la misma base. España ha acometido grandes reformas para asegurar que las mismas oportunidades son otorgadas a todos los ciudadanos, pero eso no significa que los recursos de que disponemos sean los mismos. Si A proviene de buena familia y cuenta con vastos recursos para clases de refuerzo privadas, estancias en el extranjero, etc., partirá con ventaja con respecto a B a la hora de alcanzar méritos, y esto SÍ es injusto. ¿Cómo allanar las ventajas de A heredadas por el patrimonio de su familia sin castigar a los padres de A por sus méritos?

La respuesta se halla en la misma pregunta: herencia. La diferencia entre A y B es que A ha hereda un patrimonio de sus padres que B no puede utilizar. Así pues, siendo que la ventaja de A proviene del patrimonio heredado, gravemos la herencia. Admitámoslo, hace falta esfuerzo para acumular patrimonio a base de trabajar, pero no hace falta dar bien con bola para acumularlo por herencia. El concepto de herencia es, desde un punto sociológico, intrínsecamente injusto: tendremos más o menos oportunidades no dependiendo de nuestros propios méritos, sino dependiendo de dónde hayamos nacido (lo que Warren Buffett llama "la lotería del útero"). Gravemos la herencia, hagamos pagar a aquellos que reciben riqueza sin haber luchado por ella, y utilicemos este impuesto para compensar a los que no parten con dicha ventaja.

En conclusión, y como reza el título de esta entrada, no al impuesto al patrimonio, sí al impuesto de sucesiones.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Se va Berlusconi, no necesariamente el Berlusconismo

No pocos medios se han hecho eco de la marcha de Silvio Berlusconi, algunos con más arte que otros, pero en lo que casi todo el mundo coincide es que en los problemas de Italia corren tan profundos en el país de la bota. A comunicación quiero hacer un resumen de los artículos de prensa que más me han impactado al respecto.

Time: "El hombre tras la economía más peligrosa del mundo"

No le falta razón a Time al hablar sobre la importancia de la economía italiana en el panorama mundial, y es que este primer plano de sonrisa pícara y ojitos a lo Jonas Brothers esconde el que probablemente sea el peligro sistémico más importante de nuestra economía. Italia, a pesar de el aire mediterráneo, petimetre y condescendiente con el que nos suele engañar, es miembro fijo del G8 por ser uno de los países más industrializados del mundo. Es la tercera economía más fuerte de la eurozona y, agárrense al sombrero, el tercer mayor emisor de bonos del mundo (teniendo en cuenta bonos gubernamentales y corporativos).








La parte de los bonos, de hecho, es la que más miedo nos tiene que dar. Como ya expliqué en aquella serie de entradas sobre los bonos, un bono es básicamente un préstamo comerciable. Que Italia en su conjunto sea el tercer mayor emisor de bonos significa que debe mucho dinero, y a quién se lo debe es lo que nos tiene que preocupar. Hace poco Francia vio su nota crediticia amenazada por su exposición a la deuda griega, considerada de baja calidad; ahora bien, tal rebaja vino de la mano de una exposición valorada en 41 mil millones de euros... mientras que la exposición de Francia a la deuda italiana es de 309 mil millones. Si Italia empezara a fallar en sus compromisos crediticios la nota de Francia se vería bajada en probablemente varios escalones, lo cual provocaría un efecto dominó que haría caer hasta a los más grandes (BBC News preparó un gráfico interactivo donde ver las dependencias de deuda, aquí)

Ahora bien, para todos aquellos que piensan que las crisis son solo cosa de ricos, una caída italiana impactaría directamente al ciudadano de a pie. Fondos de pensiones, fondos de inversión, aseguradoras y un buen etcétera utilizan en gran parte los bonos para incrementar el valor de las inversiones. Si Italia cae, no pocos deberían esperar que sus expectativas de jubilación bajen, que su inversión mengüe o incluso que el seguro de su coche suba.


Newsweek: "No es solo un viejo charlatán"

Newsweek también ataca a Berlusconi y el tremendo daño que le ha hecho al país, aunque el ataque de Newsweek se centra en su personalidad. Berlusconi, con ese carácter vividor, despreocupado y mujeriego, pasaría a la historia rápidamente en cualquier sociedad moderna. Sin embargo, en la todavía muy machista Italia, la que ocupó la 74ª posición en el informe sobre igualdad de género del Foro Económico Mundial, il Cavaliere es admirado como el vivo ejemplo de que uno puede evadir impuestos y engañar a su mujer y aún presumir de ello en el bar.








Sus formas, totalmente impropias de un dirigente político (como cuando describió a Obama como "un tipo muy morenito" y dijo de su mujer que "debe ir al mismo solárium que él"), son aplaudidas por un ciudadano que se siente identificado con su líder. Berlusconi representa la dolce vita que todo machito italiano ha querido siempre tener, y a base de repetir la cantilena mediante su imperio mediático se ha metido al elector en el bolsillo durante 17 años.


The economist, el maravilloso toque de sutileza

Quiero terminar este artículo con la cobertura de The Economist, que siempre consigue ir unos pasos por delante. Ya en junio dedicó portada y un informe especial a "El hombre que jodió un país entero", pero en su edición de la última semana ha acertado plenamente con la portada: un Berlusconi como siempre sonriente, que se arregla la corbata para estar guapo tras una gran bacanal, que tras dejar exhaustos a los italianos en esta exuberancia de excesos deja una sorpresita reflejada en el comentario de abajo a la derecha: "ha dicho que le enviemos la factura a una tal Sra. Merkel en Berlín". Brillante.





miércoles, 9 de noviembre de 2011

La tasa Tobin: una bofetada al cheque británico

Además de hablar de rescates y referendos griegos, hace ya un tiempo que se habla de la tasa Tobin, un impuesto aplicado a cada transacción financiera. Merkel la abandera mientras que Obama se ha opuesto recientemente a tal tasa, y lo cierto es que hay tanto detractores como defensores de la misma, pero la pregunta clave es: ¿sabemos de qué va esta tasa?

Se calcula que la tasa Tobin supondría unos ingresos a la Unión Europea de 81.000 millones de euros al año, pero lo que no se suele decir es que alrededor del 70% de los mismos vendría del Reino Unido y su formidable mercado financiero. De hecho, mucho se habla de los ingresos que se obtendrían y poco de los riesgos que evitaría (supuesta razón de ser de tal tasa), por lo que no podemos evitar pensar que esta tasa no es más que una excusa para obtener algo de financiación extra.

Pero, además, el origen de la mayor parte de este dinero no es casual. En Europa hace tiempo que están calientes con la falta de implicación británica, especialmente en el tema de la financiación. En la actualidad la Unión se financia principalmente por vía directa a través de los Estados miembro. Gran parte de ese dinero vuelve a los estados en forma de subvenciones, y gran parte de esas subvenciones se destinan a la PAC: política agraria común. Pero, y este es un gran pero, la actividad agraria en el Reino Unido es significativamente menor que en los otros Estados, por lo que en su día el Reino Unido negoció una devolución de fondos anual como compensación; esto es lo que ha venido a conocerse como el cheque británico, y supone unos 6.000 millones de euros al año (5.000 millones de libras).

Así pues, lo que se consigue con la tasa Tobin no es simplemente una (supuesta y aún por demostrar) reducción en el riesgo del mercado financiero, sino además una anulación del cheque británico. De esta forma Europa, y por Europa quiero decir Merkel, consigue que el Reino Unido esté más implicado en la Unión, y de esta manera tal vez abandone ese papel ambiguo a mitad de caballo entre Europa y su propia Common Wealth que tanto ha disfrutado.

martes, 27 de septiembre de 2011

Islandia: agua caliente y vectores energéticos

Durante el periplo islandés, justo en mitad de una ducha, me vino a la cabeza una de esas inspiraciones que te vienen en el peor momento (tanto iPhone y tanto iPad y aún no puedo publicar en la ducha). El agua caliente salía con cierto olor a azufre, y me acordé de que me contaron que aquí toman el agua caliente del subsuelo, de donde viene ya caliente dada la actividad volcánica.

Y es que Islandia tiene unos recursos geotérmicos que le permite autoabastecerse en términos energéticos de manera casi total, ¿y por qué no total? Porque no siempre es capaz de proporcionar la energía en el formato o vector adecuado: un coche necesita gasolina y necesitará importar petróleo para hacerlo funcionar. Es por esto que hay múltiples países con vastas reservas energéticas pero no todos se hacen ricos con ellas, aquellos que sean capaces de producir energía en un formato fácilmente almacenable y transportable, caso del petróleo, el carbón, el uranio o el gas natural, podrán producirlo, empaqueterlo y venderlo. Sin embargo, aquellos cuyas reservas energéticas no tengan un vector tan conveniente, como son la geotérmica o la mayoría de energías renovables, tendrán un rango de utilización y comercialización mucho más restringido (uno no puede empaquetar el calor o el viento y venderlo a otros).

Eso sí, el día en que consigan inventar una forma de capturar energía geotérmica y transformarla en un vector conveniente, países como Islandia se van a forrar (el negocio de aire de montaña envasado no parece estar tirando).






viernes, 12 de agosto de 2011

La Caixa parece querer despertar al viejo fantasma de las puntocom

Será cosa de casualidades pero hoy, el mismo día que se anuncia que media Europa limitará la especulación a la baja mediante la prohibición de las ventas en corto (al mismo tiempo que deja vía libre a la especulación al alta y provocando el efecto colateral de unos números trucados por sesgo de mercado, a veces un Gobierno tiene que hacer lo que tiene que hacer), decía, el mismo día que Europa limita la especulación a la baja, descubro que La Caixa ofrece un depósito que, a juzgar solo por la publicidad, se mete de lleno en lo que puede que pronto se convierta en la burbuja puntocom 2.0.

El producto en cuestión es el Depósito IN, un depósito a 12 meses con un rendimiento del 3% TAE. No he conseguido encontrar una descripción de en qué va a invertir La Caixa el dinero de este depósito, pero tengo una buena idea solo mirando el logotipo del depósito, a la izquierda, y el de la red social profesional LinkedIn, a la derecha.


Cierto es que LinkedIn duplicó su valor en bolsa a los 30 minutos de salir al parqué y que en sus escasos tres meses de vida bursátil no ha dado muestras graves de recaída, pero aún así los indicios recuerdan mucho a la burbuja de las puntocom a finales de la década de los 90... Sin embargo, que nadie se preocupe, este producto es un depósito, no un fondo de inversión, y por tanto el dinero del depositario está asegurado; tal vez sea esta la razón por la que, a pesar de lo prometedor del activo en cuestión, La Caixa solo ofrezca un 3%.

miércoles, 20 de julio de 2011

Multas de alto standing

Tras unas (quiero pensar) merecidas vacaciones en EEUU vengo de vuelta a estos fueros que tan abandonados tengo. De mi periplo en ultramar hablaré, no os quepa duda, pero mientras mi desfase horario vuelve a la normalidad y me pongo al día con las tareas del curro (las 22:00 y sigo trabajando, oigan) quiero dejar una perlita estadounidense que me he encontrado en la prensa.

Obama estuvo de visita hace poco en la capital londinense, cosa que pude atestiguar gracias a una carrera que me pegué por los alrededores del palacio de Buckingham.




Y resulta que, durante su visita, se le "olvidó" pagar el recargo de congestión (congestion charge), una especie de peaje por circular por el centro de Londres en horas punta. El gobierno estadounidense considera que el recargo es un impuesto y por tanto, en virtud de cierto tratado diplomático, no tiene obligación de pagar, punto en el que discrepa la administración británica que ha decidido imponerle una multa de 120 libras. Peccata minuta para un presidente, dirían algunos, pero según informa la BBC la cabezonería de no pagar hace que el gobierno de EEUU acumule una deuda de 5,5 millones de libras en concepto de multas y similares. Y ojo, que si les da por empezar a reclamar estas deudas la de la embajada española asciende a 1.25 millones...


¡He vuelto!

lunes, 23 de mayo de 2011

Yo voto, tú acampas y él gana

Sólo con el título creo que habria bastante, pero no me pagan para escribir sólo títulos (de hecho, no me pagan).
He empezado este post unas cuatro veces y veo que es muy denso... no quiero dar mítines, no quiero escribir parrafos infumables. Ideas. Las ideas mueven el mundo a base de implantar conceptos... sacados de mensajes de twitter y estados de facebook mayoritariamente.

En mi opinión todo el movimiento del 15M ha equivocado las formas y no ha definido ni orientado bien el mensaje. Si me reuno en la plaza es para que me vean todos, si me reuno y protesto frente a la casa de alguien en concreto... es para que todos vean quien tiene la culpa y que ese se de por aludido con mis proclamas. Eso sí... por algo se empieza, todo necesita su tiempo para tomar forma. No vamos a quemar vivos a los manifestantes por organizarse en 3h y no tener las cosas claras desde el principio... es imposible.

Si nos han corregido mal un examen a toda la clase... debemos manifestarnos en el patio o ir a hablar con el profesor?

Le hemos demostrado a Europa, a el Mundo que sabemos quedar en una plaza. Ahora hay que demostrar que sabemos quedar en unas urnas.

la gente es la misma y los politicos (por desgracia) tambien.La gente no está harta... pero ahora tienen tiempo y no dinero.

¿Qué pretenden los manifestantes? ¿Que todos paguemos más impuestos directos e indirectos para que el Estado les subvencione su futuro?

Voy a hacer algo en la plaza del pueblo, sólo dejaré informar a quien yo quiera y si alguien no dice las cosas como yo quiero, lo putearé

Si en mi empresa las cosas van mal pero tengo una opinión... la digo en la cafetería o voy a hablar con el jefe?

Simi hermano y yo tenemos un problema en casa... lo hablamos él y yo en la cocina o vamos a contárselo a nuestros padres?

Cuando A lo hace mal, la culpa es de A. Cuando B lo hace mal... la culpa es de A, de B y del sistema.
Somos una concentración pacífica y apolítica, pero 100% democráticos... eso si, cuando los instrumentos democráticos (la junta electoral) nos invalida una de nuestras demandas, decimos que nosotros somos la verdadera democracia, que ellos son unos falsos y seguimos pidiendo lo mismo y más.

En las poblaciones y comunidades donde ha ganado el PP y que antes gobernaba el PSOE... es que la derecha rancia viejuna ha salido a votar. En las poblaciones donde los partidos minoritarios han subido de un concejal/escaño a dos es que la protesta ha tenido un efecto arrasador.
Intereconomia y Veo7 son el demonio! Fascistas! Nazis! Ocultan y manipulan información! Menos mal que con ElPais, LaSexta, Cuatro y TV1 estamos a salvo y nos podemos mantener neutrales...
Si eres de derechas y protestas en mitad de la plaza... eres un facha y promueves la caza indiscriminada de negros y maricones. Si eres de derechas y protestas en mitad de la plaza, estás reclamando derechos y beneficios sociales.